miércoles, 6 de agosto de 2008

Proyecto Jardín del Este


Este es un llamado a reflexionar sobre el tipo de ciudad que construimos y que vivimos, una crítica directa al uso de rejas electrificadas y demases exageraciones como cámaras y guardias por doquier que nacen de lo que creo es una paranoia ciudadana generalizada.
Al construir una ciudad de rejas electrificadas estamos construyendo una sociedad basada en el miedo, estamos apoyando un sistema de violencia visual y cultural basado en la segregación y en los prejuicios sociales, limitando el intercambio y la vida enriquecida que debería de darse en la ciudad. Estamos construyendo fragmentos de ciudad que no cuajan, un mosaico de espacios excluyentes. Jardín del Este no contribuye más allá de aportar una cuota de oxigeno a nuestro contaminado Santiago.
La entrada a nuestro hermoso recinto residencial bien podría ser la de un campo de con
centración, pero uno de gente bonita y bien nutrida. Un contraejemplo a este tipo de relación entre el espacio privado y el público son los edificios que se han construido en la zona de El Golf (por no hablar de tantos otros conjuntos habitacionales construidos en los años sesenta), donde al prescindir del uso de rejas aportan un pedazo de ciudad que fácilmente se relaciona con una totalidad. Cuan agradable es caminar por el lado de estos edificios, y cuanto más desagradable se hace la vida para el peatón de nuestro "barrio jardín" que poco a poco se empieza a atrincherar. No se ustedes, pero yo me siento mucho más segura caminando por esos barrios abiertos, o por la antigua Vitacura, que junto a las cada vez mas comunes rejas electrificadas. Claro es que nuestro conjunto habitacional no fue diseñado para entregar un pedazo de parque a la ciudad, pero ¿¿es realmente necesario tener dos conserjes, dos guardias y además reja electrificada al mismo tiempo??
el golf

Americo Vespucio

Quisiera dejar abierta la discusión.